Una prenda quieta solo cuenta la mitad de su historia. Es en el movimiento —el paso, el gesto, la caída del tejido bajo la luz— donde el diseño termina de hablar. Por eso el desfile sigue siendo, más que un espectáculo, una declaración de intenciones.
La pasarela centra nuestra conversación con los diseñadores de Malne: la teatralidad, el cuerpo, el gesto, la prensa especializada y el modo en que un desfile construye la identidad de una firma. La entrevista reivindica por qué, en plena era digital, ver una prenda en movimiento sigue siendo esencial para entenderla.
¿Por qué un desfile sigue siendo relevante en la moda actual?
El desfile es una forma de presentar una colección al público y a la prensa especializada. Los profesionales del medio se fijan en las tendencias que marcas, el discurso de un estilo, prendas y acabados. Las celebrities piensan en las prendas más ideales para las alfombras rojas. Tu público puede hacer pedidos posteriormente, y si vendes fuera de España, ser una de las marcas que desfila bajo el paraguas de MBFW te da credibilidad empresarial.
Se pueden presentar colecciones bajo otros paraguas, hacer fotos de la colección con modelo, hacer un happening, pero, indudablemente, el desfile es una herramienta de comunicación con diferentes áreas, que no ha encontrado rival.
¿Y por qué siguen siendo esenciales para entender una prenda?
Las prendas no hay que entenderlas, hay que vivirlas. Las colecciones se entienden sobre todo bajo el prisma de la crítica de moda. En otros países es fundamental, aquí ese oficio nunca se ha consolidado debidamente. Pero aún nos queda la respuesta del “público”, que respalda ese esfuerzo apostando por los diseños de Malne.
¿Qué papel tienen los eventos de moda en la identidad de una firma de autor?
El mismo que tiene en un director de cine, un pintor en una exposición, un escritor con su libro. Para el creador, los eventos de moda son su manera de expresarse como artista, e, indudablemente, al expresarnos, dejamos una impronta propia.
¿Cómo se construye un desfile de moda desde el cuerpo, el gesto y la teatralidad?
Las modelos dan vida a las prendas. De repente todo lo que tenías en tu mente cobra vida. Es como un guion, sobre el papel se ve bien, pero bien interpretado, es sublime. La teatralidad es una manera de expresarse, hay desfiles más “teatrales” y otros que expresan naturalidad. Todo depende de la firma, del autor, de lo que quiere expresar.
En nuestro caso, nuestra idea es que una prenda tiene muchas vidas: en la cabeza del creador, en la mesa de Patronaje, en las manos de profesionales de la costura, luego en el desfile o presentación, y, por último, la vida más larga: en el armario de una mujer.
¿Cómo conviven las tendencias de moda con una mirada creativa que busca permanecer?
La alta moda de la cual Malne participa, no “sigue tendencias” si no que las crea. Es que de no ser así no estaríamos hablando de diseñadores de moda, sino de las modistas que había antes en las casas copiando modelos de revistas.
Nosotros somos moda.







