Frente al ruido de la producción sin límite, hay una elegancia que se elige en silencio: la de quien fabrica solo lo necesario. En un atelier, el tiempo y la materia se respetan, y cada prenda existe porque tiene una razón para existir, no porque haya que llenar un escaparate.
Cercanía, oficio y sostenibilidad guían nuestra conversación con los diseñadores de Malne: el valor de una moda lenta que cuida los tiempos, evita el stock innecesario y conserva la belleza. La entrevista propone otra manera de entender el lujo, en la que producir menos se vuelve una forma de hacer las cosas bien.
¿Qué significa crear slow fashion desde un atelier que produce solo lo necesario?
El slow fashion significa no crear un desperdicio de tejidos innecesario y contaminante, no utilizar mano de obra especializada a precios bajos en otro país para sacar beneficios de dudosa ética, significa una declaración, desde la moda, de hacer un mundo mejor.
¿Cómo se diferencia la moda lenta del fast fashion cuando hablamos de diseño, tiempo y oficio?
Slow Fashion y lujo no tienen por qué ser lo mismo. Hay marcas de slow fashion que tienen precios asequibles porque se realizan con técnicas industriales y tejidos económicos. El slow fashion unido a la moda de autor (sello propio) y unido a la artesanía, es lo que denominamos alta costura.
¿Por qué muchas mujeres buscan ropa sostenible con una historia más personal detrás?
Las mujeres que consumen moda de alta calidad y diseño buscan un sello que las hagas sentir ellas mismas y especiales a la vez. También están buscando un artista que les vista, porque sienten la necesidad de la moda como expresión artística.
¿Dónde encontrar slow fashion para mujer cuando se busca cercanía, autoría y una prenda especial?
Todas esas características se reúnen en las casas de moda de alta costura, bien locales, en tu país, o en grandes firmas extranjeras que disponen de atelier de costura. En Malne nos diferenciamos porque siempre somos los diseñadores quienes atendemos directamente a las clientes, cuando en otras firmas, nacionales o no, te atienden personas del equipo, pero no el diseñador personalmente, o, incluso, una dependienta. La alta costura en Malne se vive como experiencia de atelier clásico del siglo XXI, además de como compra.
¿Cómo se construye una moda responsable sin stock innecesario y sin perder belleza?
No sabemos hacerlo de otra forma.







