Hay un momento en el que el armario deja de necesitar más y empieza a pedir top choices. Prendas que se conocen, que vuelven temporada tras temporada y que adquieren valor a medida que se incorporan a nuestra manera de vestir. Comprar con más calma también puede significar entender mejor qué nos representa y qué merece permanecer.
That relación más consciente con la moda centra nuestra conversación con Paloma Álvarez y Juanjo Mánez: la permanencia de una prenda, el valor de conocer cómo ha sido creada, la producción en cercanía y la posibilidad de construir un armario más meditado. Una reflexión sobre el Slow Fashion desde el diseño, el oficio y una forma de consumir moda que concede tiempo tanto a las piezas como a quienes las llevan.
¿En qué momento comprar menos deja de sentirse como una renuncia y empieza a convertirse en una forma más consciente y satisfactoria de vestir?
Cuando compras menos puede deberse a varios motivos, que se ha convertido en adicción y te haces consciente, que tienes unos ingresos más bajos, o que has tomado de forma consciente la decisión de adquirir menos cantidad y mejor calidad. Si se debe a este último factor, es una decisión muy grata.
¿Qué debe tener una prenda para que una mujer quiera conservarla, volver a ella y seguir incorporándola a su manera de vestir muchos años después?
Sinceridad.
Cuando diseñáis una colección, ¿cómo pensáis en la permanencia de una pieza sin renunciar a que represente el momento creativo en el que ha nacido?
No te lo sabríamos contestar. Es una mezcla, por supesto de talento, de conocimiento, de empatía con las personas que sabemos que lo van a vestir.
¿Cómo cambia nuestra relación con una prenda cuando conocemos quién la ha diseñado, dónde se ha confeccionado y el trabajo artesanal que existe detrás de ella?
Simplemente sabes que detrás hay todo un equipo de profesionales pensando en ti. Eso la convierte en única.
¿Creéis que un armario más meditado puede acabar dando más libertad a la hora de vestir, precisamente porque cada pieza tiene una razón para estar ahí?
Es una manera de organizarse y de disfrutar la ropa de una manera no compulsiva, sino con atención al detalle y a una misma.







