En marzo de 2026 celebramos nuestro décimo aniversario como firma de autor. Diez años después de aquel primer paso, seguimos defendiendo una idea muy clara: la moda es un arte que nace del alma y que se vive con cercanía. Desde 2016, cuando fundamos Malne, apostamos por un modelo propio, pionero en el slow fashion español. Hoy, esa convicción se transforma en agradecimiento al ver cómo nuestra casa se ha consolidado en la escena de la alta costura madrileña.
Una década en la que cada prenda cuenta una historia
Si miramos atrás, vemos que la clave de nuestro recorrido ha sido conservar el espíritu artesanal con el que empezamos. Cada pieza que sale de nuestro atelier se construye con técnicas de alta costura y con la dedicación que requiere un oficio que amamos. No hemos buscado acelerar procesos ni rendirnos a la velocidad de la industria; al contrario, creemos que el tiempo, el cuidado y la mirada artística hacen de cada vestido un pequeño universo.
Nuestra manera de hacer moda está llena de feminidad y de fuerza. Las siluetas que hemos creado a lo largo de estos años, son ya parte de nuestra identidad. Más que tendencias, son metáforas de mujeres que confían en sí mismas y que buscan piezas atemporales, prendas que puedan acompañar momentos importantes de sus vidas.

Creando vínculos: moda como expresión personal
Desde el inicio hemos querido generar una relación directa con quienes se acercan a Malne. La experiencia de cada clienta en nuestro atelier es una conversación: escuchamos, interpretamos y acompañamos su personalidad para construir un vestuario que perdure. Esa filosofía nos ha permitido trabajar en series limitadas y piezas únicas que no solo se ven, sino que se sienten.
Creemos que la moda puede ser un refugio, un lugar donde cada persona se reconozca y se reafirme. En ese proceso, el diseño nace de una mirada artística propia, de un lenguaje que define quiénes somos como firma de autor.
Diez años que han dejado huella: Hitos de una trayectoria
En este recorrido ha habido momentos que han marcado nuestra historia. Splendor, en marzo de 2022, nos permitió explorar la pasarela como un ejercicio de transformación en vivo. Frida XXI, en septiembre de 2025, nos acercó a una feminidad intensa, artística y llena de carácter.
A comienzos de 2026, la audiencia con S.M. la Reina Doña Letizia supuso un reconocimiento al valor de la moda de autor española. A este recorrido se suma también nuestra presencia en la gala de los Premios Academia de la Moda Española 2025, una cita especialmente significativa en la que Malne estuvo presente vistiendo a figuras como Karla Sofía Gascón y Marta López Álamo, reafirmando su vínculo con los grandes escenarios de la moda española.

Diez años reflejados en la pasarela
El desfile del 20 de marzo de 2026 en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid fue, para nosotros, un momento simbólico. No solo porque presentábamos la colección otoño/invierno 2026-2027, sino porque compartimos con el público una declaración de amor por la moda, como definimos esta propuesta. Fue un homenaje a la silueta Malne y a su evolución a lo largo de una década.
El desfile reunió actitud poderosa, una tensión estética entre lo urbano y lo onírico, la energía del cuero, la delicadeza de volúmenes suaves y bordados sobre tejidos desestructurados que dejaban entrever el corazón de nuestra casa.

El valor de la emoción y la artesanía
Si algo define nuestra manera de entender la moda es la necesidad de sentir. Al concebir esta colección no solo pensamos en cortes y patrones; pensamos en cómo contar nuestra historia. Por eso exploramos contrastes de intensidad, juego de colores y transparencias, y complementos como guantes y zapatos que reforzaban el carácter de cada conjunto.
Queríamos transmitir que la moda puede ser un relato de emociones: un gesto, una mirada, un suspiro.
Mirando al futuro con gratitud
Llegar a la primera década de vida supone una mezcla de orgullo y responsabilidad. Sabemos que nuestro camino se ha construido gracias a todas las personas que han creído en nuestra visión: equipo, clientas, profesionales del sector y amantes de la moda. La cobertura y las menciones que recibimos en este aniversario nos reafirman en la idea de que hay un lugar para la creación pausada y la excelencia artesanal.
Seguimos avanzando con la misma ilusión del primer día. Queremos que Malne continúe siendo ese espacio donde el lujo se vive con alma, donde cada prenda sea un abrazo y donde la moda se entienda como un puente hacia la emoción. Estos diez años son solo el comienzo.






