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«Hay noches que no se repiten. La Vogue Fashion’s Night Out no es solo una fecha, es un estado de ánimo.”

Cada mes de septiembre, Madrid se transforma. Las calles del Barrio de Salamanca adquieren otra cadencia. Las luces se adelantan al otoño y la moda se desliza fuera de sus espacios habituales para convivir con la ciudad. Es la Vogue Fashion’s Night Out, una cita anual que, más allá de la celebración, marca el inicio simbólico de la temporada de moda en la capital. 

Vogue Fashion’s Night Out: historia de una celebración global 

La primera edición tuvo lugar en 2009, impulsada por Vogue US y el Council of Fashion Designers of America (CFDA) como respuesta a la recesión económica global. Su propósito era claro: reactivar el consumo, celebrar la creatividad y reforzar los vínculos entre el público y la industria de la moda. 

Desde entonces, la VFNO ha recorrido el mundo y ha hecho de Madrid uno de sus escenarios más emblemáticos. Bajo la coordinación de Vogue España y en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, esta gran fiesta se ha consolidado como un referente entre los eventos de moda del calendario europeo. 

Una noche de moda, música y estilo en el corazón de Madrid 

El próximo jueves 11 de septiembre, la Vogue Fashion’s Night Out 2025 volverá a llenar de vida las calles del Barrio de Salamanca, especialmente la icónica calle Ortega y Gasset y la calle Lagasca, epicentro de la actividad comercial y estética de la ciudad. Desde las 20:00 hasta la medianoche, más de 200 tiendas y marcas de lujo abrirán sus puertas con promociones especiales, experiencias inmersivas y lanzamientos exclusivos. 

Se trata de una gran fiesta al aire libre, donde la moda se entrelaza con la música en directo, el diseño, el maquillaje y la gastronomía. Convirtiendo el centro de Madrid en una pasarela extendida y rítmica. 

La experiencia: entre el glamour y la multitud 

Cada año, miles de personas acuden al evento, convirtiendo esta noche en una celebración colectiva. Las tiendas de lujo despliegan photocalls, shootings, canapés y cócteles de firmas como Don Julio, en medio de una atmósfera que mezcla glamour, ritmo y expectativa

Sin embargo, la experiencia también tiene sus desafíos. En ediciones anteriores, las colas han sido parte del paisaje, y no faltan quienes describen la noche como abrumadora o excesivamente masiva. Las calles estrechas y la alta demanda pueden provocar saturaciones en ciertos tramos. Aun así, el entusiasmo general persiste. La cita sigue siendo una de las pocas que logra reunir a diseñadores, editoras, influencers, clientas habituales y nuevos públicos en un mismo escenario. 

Qué esperar este año: tendencias, activaciones y una nueva mirada 

Para esta edición, se anuncian experiencias inmersivas, talleres, sesiones de estilismo, presentaciones de colecciones otoño-invierno, acciones con marcas como Real Techniques y Lenovo, y un nuevo concepto de hospitalidad a través de la Vogue Terrace en el Hotel Rosewood Villa Magna. 

Madrid acogerá diferentes actividades simultáneas, desde desfiles improvisados hasta colaboraciones con el programa Madrid Capital de Moda, reforzando la dimensión cultural y económica del evento. La noche del 11 de septiembre será también un espacio para observar cómo evolucionan las formas de consumir moda, y cómo se integran nuevas generaciones a este universo cambiante. 

Moda como medio de expresión pública 

Lo que distingue a la Vogue Fashion’s Night Out de otras acciones promocionales es su capacidad para convertir el centro de la ciudad en una extensión de la pasarela. No hay códigos de acceso, no hay butacas asignadas. La moda sale a la calle y se mezcla con quienes la observan, la reinterpretan o simplemente la habitan. 

En una industria que a veces parece alejarse del día a día, esta noche ofrece la posibilidad de celebrar la moda como un medio, no como un fin. Una forma de estar presente. De mirar con atención. De expresarse con impacto social. 

La ciudad como escenario 

La Vogue Fashion’s Night Out forma ya parte del imaginario de Madrid. Un momento para encontrarse, mirar, detenerse. Para recordar que, más allá de tendencias, de cifras o de nombres, la moda sigue siendo una forma de estar en el mundo. 

Y si la ciudad se convierte en escenario, cada quien decide desde dónde la observa, qué se lleva consigo y qué queda como imagen. Algunas noches tienen más eco que otras. Algunas, simplemente, nos devuelven la alegría de mirar. 

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